Pumas cerró el Clausura 2026 con autoridad al imponerse 0-2 sobre Pachuca en el Estadio Hidalgo, en un duelo directo por la parte alta de la tabla que terminó confirmando el gran momento universitario rumbo a la liguilla.
El partido prácticamente se definió desde temprano. Apenas al minuto 5, Uriel Antuna apareció dentro del área para abrir el marcador con un certero remate, aprovechando un descuido defensivo de los Tuzos y marcando el ritmo de lo que sería una noche complicada para los locales.
Pachuca intentó reaccionar, pero entre la presión felina y la expulsión que condicionó el trámite, nunca logró asentarse en el encuentro. Mientras tanto, Pumas supo manejar los tiempos y esperar el momento justo para ampliar la ventaja.
Ese momento llegó justo antes del descanso. Al 45+3, Robert Morales convirtió desde el punto penal para el 0-2, un golpe psicológico del que Pachuca ya no pudo levantarse.
En la segunda mitad, el guion no cambió demasiado. Pachuca, con más empuje que claridad, buscó descontar, pero se encontró con una sólida actuación defensiva y con un Keylor Navas determinante bajo los tres palos. Pumas, por su parte, administró la ventaja con inteligencia y cerró el partido sin mayores sobresaltos.
El resultado no solo significó un triunfo de visitante: también consolidó a Pumas como uno de los equipos más fuertes del torneo, mientras que Pachuca dejó dudas en un momento clave previo a la fase final.
Un cierre contundente para los universitarios, que llegan a la liguilla con credenciales serias de candidato.