México, Estados Unidos y Canadá vivieron duelos llenos de goles esta Copa del Mundo
El Mundial 2026 no solo será recordada por ser la primera edición con 48 selecciones y 104 partidos. También quedará marcada por un dato que refleja el carácter ofensivo del torneo: registró el mejor promedio de goles del siglo XXI, consolidándose como una de las Copas del Mundo más espectaculares de la era moderna.
MUNDIAL DE GOLES
A lo largo del campeonato se marcaron 308 goles en 104 encuentros, para un promedio de 2.96 anotaciones por partido. La cifra supera ampliamente los registros de las seis ediciones mundialistas disputadas anteriormente en este siglo y confirma una tendencia de crecimiento en la producción ofensiva del fútbol de selecciones.
El registro de 2026 deja atrás lo conseguido en Catar 2022, donde el promedio fue de 2.69 goles por encuentro. Aquel torneo había sido considerado uno de los más emocionantes de los últimos años por la cantidad de partidos cerrados que se resolvieron en los minutos finales y por una final histórica entre Argentina y Francia. Sin embargo, cuatro años después, la Copa del Mundo elevó aún más el nivel ofensivo.
Antes de Catar, Brasil 2014 y Rusia 2018 habían finalizado con promedios muy similares, de 2.67 y 2.64 goles por partido, respectivamente. Mientras tanto, Corea-Japón 2002 cerró con 2.52, Alemania 2006 con 2.30 y Sudáfrica 2010 con 2.27, uno de los registros más bajos del fútbol moderno.
MUNDIAL DE 48 SELECCIONES, UN ÉXITO
El promedio alcanzado en 2026 representa una diferencia importante respecto a los Mundiales recientes y evidencia un torneo en el que predominó el ataque sobre la especulación. La ampliación a 48 selecciones no provocó una disminución en la calidad del espectáculo, como algunos pronosticaban antes del certamen. Por el contrario, la competencia ofreció una elevada cantidad de goles desde la fase de grupos hasta la gran final.
Este comportamiento puede explicarse por diversos factores. Las selecciones mostraron propuestas más ofensivas, hubo una mayor intensidad durante los partidos, el tiempo efectivo de juego aumentó y los equipos apostaron por buscar el resultado incluso en los minutos finales, generando encuentros con constantes oportunidades de gol.
Aunque el dato ya es histórico dentro del siglo XXI, el Mundial de 2026 también se acerca a registros que parecían inalcanzables. Para encontrar una Copa del Mundo con un promedio superior hay que remontarse a Suecia 1958, torneo que alcanzó 3.60 goles por partido y que continúa siendo la referencia más alta en la historia moderna del campeonato.
De esta manera, la Copa del Mundo de 2026 no solo amplió el formato del torneo, sino que también devolvió el protagonismo al espectáculo ofensivo. Con 2.96 goles por encuentro, el certamen se convirtió en el Mundial con el mejor promedio goleador del siglo XXI y en el más productivo desde Suecia 1958, dejando una marca que difícilmente pasará desapercibida en la historia del fútbol.