Quedó fuera de Catar 2022 y pasó años entre convocatorias esporádicas. Hoy, Erik Lira se ha convertido en una pieza fundamental de México en la Copa Mundial de la FIFA™ 2026.
Erik Lira atravesó gestiones distintas con México antes de ver realizado el objetivo que persiguió siempre, jugar una Copa Mundial de la FIFA 2026™. Debutó con Gerardo Martino en 2021, apenas un año después de estrenarse en Primera División. Disputó un partido completo y entró en una etapa de apariciones intermitentes en las convocatorias y largos ratos de banca.
Su lugar dentro de la jerarquía de Martino quedó expuesto en la preparación rumbo a Catar 2022. Durante el verano previo al Mundial fue el único futbolista convocado de la liga local que no disputó un solo minuto con el estratega argentino. Y sin sorpresa, quedó fuera de la lista definitiva.
Tras la gestión fugaz de Diego Cocca, cuando México iniciaba el proceso de Jaime Lozano, el mediocampista resumió su situación en una frase: “No es cómo inicias, sino cómo terminas”. Tendría razón después. A excepción de un partido, apenas figuró en el panorama y, como tantos futbolistas en busca de un lugar, se aferró a la convicción de trabajar hasta que llegara su momento.
Con Javier Aguirre su presencia tomó relevancia de a poco y meses después apareció una oportunidad de esas que otros podrían despreciar. Sin eliminatorias en el calendario, el técnico decidió exponer a sus futbolistas a contextos exigentes e incluyó a Erik Lira en una gira por Brasil y Argentina para enfrentar a Internacional de Porto Alegre y River Plate, con una convocatoria integrada exclusivamente por jugadores de la Liga MX.
En el Estadio Beira-Río, Lira marcó el primer gol de su carrera para el triunfo por 2-0, una anotación que llegó antes con el Tricolor que con cualquiera de los clubes para los que había jugado. De los 23 futbolistas convocados para aquella gira, solo seis gozaron de continuidad para llegar a la Copa Mundial.
Entonces, lo que comenzó como una alternativa en el mediocampo evolucionó con titularidades hasta lo que fue en la inauguración ante Sudáfrica, un elemento fundamental del seleccionador. Ubicado entre o delante de los centrales, Lira asume la labor de equilibrar al equipo, ordenar la salida y gobernar los espacios más sensibles del campo. La responsabilidad adquirió un peso especial porque ocupó el lugar de Edson Álvarez, uno de los capitanes del equipo, todavía en proceso de recuperar ritmo competitivo.
Al tiempo que Quiñones y Jiménez acapararon los titulares por sus anotaciones y Gilberto Mora recibió la ovación del público en su debut, el mediocampista de 26 años se convirtió en el jugador más influyente del encuentro. De sus pies nació la recuperación sobre Sithole que desembocó en el primer gol del torneo y completó una actuación de alta precisión con la pelota, además de imponerse en los duelos que le exigió el encuentro.
“El sueño que tuve de niño se está cumpliendo”, escribió tras confirmar su lugar entre los 26 futbolistas que buscarán hacer historia como anfitriones. La Copa Mundial llegó en el mejor momento de su carrera. Durante la concentración previa se proclamó campeón de la Liga MX con La Máquina, el primer título de liga de su trayectoria, y sumó a la etapa de éxitos que incluye conquistas internacionales tanto con su club como con el Tricolor.
La ausencia por suspensión de César Montes perfila a Lira para mantenerse en el once ante Corea del Sur. Todo indica que lo haría junto a Edson Álvarez, quien podría retrasar su posición hacia la defensa central.
Lira sabe de lo que habla cuando asegura que “el techo es muy alto”, para referirse al camino de México en este torneo. El futbolista que alguna vez vio cerrarse las puertas de un Mundial inauguró el siguiente como titular de la selección anfitriona.