La bicolor partió rumbo a Europa en medio del aliento de sus hinchas y la expectativa por el inicio del ciclo de Mano Menezes, que tendrá sus primeras pruebas ante Senegal y Honduras.
La selección peruana inició un nuevo capítulo con destino europeo. La noche del lunes, en medio de cánticos y una expectativa que vuelve a inflarse, la delegación partió rumbo a París para afrontar los primeros amistosos del ciclo de Mano Menezes. No fue una salida más: fue una postal de transición, de esas que despiertan la ilusión de un nuevo inicio.
En el aeropuerto Jorge Chávez, cerca de un centenar de hinchas se dio maña para llegar hasta la zona de embarque internacional. No importó la hora ni la rutina de un inicio de semana muy caluroso: camisetas y voces acompañaron a los futbolistas, que respondieron con gestos de cercanía antes de cruzar el control migratorio. La imagen, breve pero significativa, recordó que el vínculo entre la selección y su gente sigue intacto.
Los jugadores, uniformados con la camiseta alterna que se presentó hace días, caminaron en bloque y con predisposición de tomarse fotos con los hinchas. Mientras tanto, en París ya se encuentran Oliver Sonne, Fabio Gruber, Álvaro Barco, Marcos López y Adrián Ugarriza; todos jugando en clubes de Europa. Este martes, Manenezes tendrá a todos sus convocados para empezar a entrenar.