Argentina vs. Francia: la final de las finales desde una mirada inédita

uando se cumplen tres años del gran partido, un repaso por imágenes del encuentro en el que la Albiceleste ganó su tercera estrella.

  • Un repaso por las grandes imágenes del partido entre Argentina y Francia
  • Los abrazos de Messi, la frustración de Mbappé y la locura de Scaloni, entre otras cosas
  • Francia y Argentina, clasificados a la Copa Mundial 2026

Pasaron tantas cosas, hubo tanta acción, se resolvieron tantas situaciones, que no alcanzan los minutos para terminar de describir todo lo que ocurrió en el partido entre Argentina y Francia, el 18 de diciembre del 2022, en la final de la Copa Mundial que se disputó en Catar. Sin embargo, también hay una realidad: todavía surgen -y surgirán, probablemente- momentos que aún no se vieron, comentarios que no se habían detectado, imágenes inéditas. 

Por eso, cuando se cumplen tres años de la final, un repaso por el partido con el que la Selección argentina consiguió la tercera estrella, luego de las conquistas en 1978 y 1986. 

Argentina y Francia suelen ser grandes protagonistas de la Copa Mundial y, con la clasificación en el bolsillo y asegurada, ambos prometen hacer ruido en el torneo que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México. El nuevo esquema del torneo tendrá a 48 equipos y establece que los que lleguen a la final, a jugarse el domingo 19 de julio, en Nueva York Nueva Jersey, tendrán que haber atravesado ocho partidos, uno más de los disputados en la última Copa Mundial de la FIFA 2022, en Catar. La Copa Mundial de la FIFA 2026, que empezará el martes 9 de junio, se celebrará en Norteamérica luego de 32 años, siendo Estados Unidos 1994 el último antecedente.

LUSAIL CITY, QATAR - DECEMBER 18: Enzo Fernandez of Argentina lifts the FIFA World Cup Qatar 2022 Winner's Trophy during the FIFA World Cup Qatar 2022 Final match between Argentina and France at Lusail Stadium on December 18, 2022 in Lusail City, Qatar. (Photo by Julian Finney/Getty Images)

La Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™ se ganó un lugar en la historia grande del fútbol. La competición tuvo de todo: grandes sorpresas, duelos inolvidables, eliminaciones inesperadas y sobre todo un desenlace espectacular, con un 3 a 3 en el partido decisivo que tuvo su definición en una serie de penales también memorable.

Las imágenes muestran a Lionel Messi desde demasiados aspectos, todos interesantes y apasionantes de observar. Primero, como líder futbolístico, con gol en el primer tanto, participación en el segundo y otro tanto como para hacer todo lo posible de conseguir -al fin- su campeonato mundial.

Después, con la Copa conseguida, una versión más íntima que incluye reconocimientos para sus compañeros, entrenadores y familia. El capitán se abraza con todos los que puede pero con cada uno tiene una mirada especial, de Scaloni a Di María, de Antonella Rocuzzo, su esposa, a Dibu Martínez.

Hasta los 75 minutos, fue una exhibición de la Selección argentina. El movimiento de Didier Deschamps a los 41 minutos del partido, cuando sacó a Ousmane Dembélé y Olivier Giroud por Marcos Thuram y Kolo Muani, fue un reflejo de lo que ocurría: el equipo europeo se veía superado en casi todas las acciones de juego por el conjunto de Scaloni, que puso en cancha la misma base con la que había alcanzado la final, pero con la aparición de Ángel Di María como extremo por izquierda, cuestión que complicó la banda derecha francesa, tanto para atacar, porque Fideo se lleva demasiada atención, como para defender, porque Dembélé no era particularmente sólido en esa faceta. De hecho, así surgió el penal que derivó en el 1 a 0, cortesía de Lionel Messi. 

«Nosotros teníamos claro desde el momento que nos tocó jugar con Francia, después de haber pasado Marruecos, teníamos claro que Di María iba a jugar a la izquierda. Lo que no se lo dijimos a ellos hasta una hora antes del partido y eso creo que fue un poco la clave porque no le dimos ventaja absolutamente a nadie que lo sepa. Hoy en día se sabe todo y a lo mejor esto podía ser contraproducente», dijo Scaloni a FIFA.com.El planteo, comentó Scaloni, tuvo tres grandes focos. El primero, la idea de que Francia en realidad jugaba con tres defensores cuando tenía el balón, con su lateral izquierdo (Theo o Camavinga) sumados a la línea de mediocampistas y Koundé siendo una especie de central derecho. Ahí había espacios y una oportunidad. Ahí jugó Ángel Di María.

El segundo, la necesidad de tomar el pasillo interno que Antoine Griezmann dominó durante todo el torneo. ¿El encargado? Alexis Mac Allister. La tercera: Mbappé. Cómo marcar el delantero más determinante del mundo. «Lo que no queríamos era que Cuti haga la cobertura a Mbappe, digamos la cobertura de Molina la haga Cuti para salir a los costados. Preferíamos que Cuti esté con Giroud adentro y la cobertura se la haga Rodrigo o en algún momento Enzo si tenía que hacerla. Pero, bueno, imaginate que es un jugador que hay que estar atento».

El gol de Di María, con una secuencia de pases de primera y jugadores que aparecían en diferentes partes del campo de juego, fue una muestra perfecta de técnica, velocidad y jerarquía. 

Pero, claro, a la historia no le faltó drama. ¿El gran culpable? Kylian Mbappé. Con una aparición fugaz pero desequilibrante, dejó el partido 2 a 2 y lo llegó al tiempo suplementario. Cuando Argentina volvió a tomar la ventaja, gracias a Messi, el delantero, ahora en el Real Madrid, volvió a aparecer para marcar un triplete histórico y derivar la historia a la tanda de penales.

Uno, dos y tres goles con los que suma cuatro tantos en finales de la Copa Mundial, (había marcado en el 4 a 2 a Croacia en el 2018), por lo que Geoffrey Hurst, Zinedine Zidane y, sobre todo, el grandioso Pelé fueron desbancados en la tabla de récords como máximos goleadores en la final del Mundial, con tres.

Hubo besos desesperados y de alivio. Besos de final. Hubo abrazos cargados de tensión y de amor. Hubo muchas lágrimas, muchos deseos frustrados y alcanzados. Hubo pasión y angustia, demasiada. De los hinchas, los jugadores, el cuerpo técnico. Fue la final de las finales, una marca imposible de esquivar en el panorama de cualquiera que ama no solo el fútbol si no las grandes historias.