Cruz Azul elimina al Atlas y vuela a Semifinales con autoridad

Cruz Azul reafirmó su jerarquía en la Liguilla tras vencer 1-0 (4-2 global) al Atlas de Guadalajara en el partido de vuelta de los cuartos de final.

En una noche donde la estrategia y la contundencia se alinearon, La Máquina no solo administró la ventaja obtenida en la ida, sino que anuló cualquier intento de remontada rojinegra, confirmando por qué es uno de los candidatos más serios al título.

Paradela dicta la sentencia en el Coloso de Santa Úrsula

Desde el silbatazo inicial de Katia Itzel García, el equipo dirigido por Joel Huiqui mostró una postura propositiva. Aunque Camilo Vargas se erigió como figura momentánea con atajadas clave ante Agustín Palavecino y Rodolfo Rotondi, la resistencia de «La Furia» se rompió al minuto 33.

José Paradela tomó la batuta del encuentro: encaró a la zaga atlista, realizó un recorte quirúrgico dentro del área y sacó un disparo colocado que dejó sin posibilidades al guardameta colombiano. El 1-0 no solo encendió las tribunas del Estadio Azteca, sino que obligó al Atlas a buscar tres goles, una losa que resultó imposible de levantar para los pupilos de Diego Cocca.

Resistencia celeste y la frustración del Atlas

En la segunda mitad, el Atlas intentó reaccionar con más ímpetu que claridad. La oportunidad más clara para los visitantes llegó al minuto 50, cuando un potente disparo de Aldo Rocha se estrelló en el poste izquierdo de Kevin Mier. Fue el último gran aviso de unos Rojinegros que terminaron desesperados ante el orden defensivo de Piovi y Ditta.

Joel Huiqui movió sus piezas con inteligencia, dando entrada a elementos como Luka Romero y Gabriel «Toro» Fernández para mantener la intensidad. El cierre del partido se tornó ríspido, reflejado en la amonestación de Jorge Rodríguez tras una fuerte entrada sobre Márquez, pero el marcador no se movió más.

Un adiós temporal al Azteca: Rumbo a Puebla

Con este resultado, Cruz Azul alcanza su quinta semifinal consecutiva, demostrando una estabilidad deportiva envidiable.

La afición se despidió del «Coloso» entre cánticos y el tradicional movimiento celeste, con la ilusión intacta de ver a su equipo levantar una nueva copa, ahora desde la Angelópolis.